El Hospital
de San Antonio es una Fundación Benéfico-Asistencial
sometida a Protectorado de la Consejería de Presidencia
de la Junta de Extremadura, que nace gracias a la confluencia
de tres hechos: la llegada a Don Benito de las Azules con la Madre
Matilde al frente y las disposiciones testamentarias de Dª
Consuelo Torres y Dª Eladia Ruiz.
El 21 de agosto de 1874 el testamento de Dª Consuelo Torres
recoge su decisión: “Es mi voluntad que la casa de
la calle Palacios 2, (hoy Calle Dª Consuelo Torres), se dedique
a un Hospital”.
Los Hospitales de entonces albergaban a los enfermos que no tenían
familiares que los cuidasen o medios económicos para ir
a Hospitales Provinciales y Sanitarios en las capitales, generalmente
para morir por tratarse de enfermedades largas e incurables...
En ese mismo año llega a Don Benito la Comunidad de Religiosas
de la Caridad, denominadas amates de Jesús, que más
tarde serían conocidas por las Azules debido al color de
su hábito, con la Madre Matilde al frente.
En 1885 la
epidemia de cólera hizo estragos en don Benito, falleciendo
contagiada una de las monjas de las amantes, sor María
Briz. La superiora instala una capilla en la calle Huertas (hoy
calle Sor María Briz) y al lado un hospital que por su
modestia dio en llamar Hospitalillo.
Independientemente de esto los albaceas de Dª Consuelo Torres
continúan las gestiones destinadas al cumplimiento de la
disposición testamentaria de la misma, no sin muchas dificultades
y entorpecimientos administrativos, hasta el 19 de julio de 1910
adquieren a las Amantes la casa que la Madre Matilde tenía
dispuesta para el Hospital, procediendo a su mejora
y acondicionamiento y comienza a funcionar como tal Hospital siendo
Administrador del mismo el Sr. Cura Párroco D. Francisco
de Pablos Navarreño.
Por esas fechas Dª Eladia Ruiz dispone en su Testamento que
se vendan sus bienes para que sirvan, después de cubrir
otras mandas, para el sostenimiento y curación de enfermos
en número proporcionado a las rentas que produzcan, debiendo
ponerse de acuerdo sus albaceas con los Patronos o Administradores
del Hospital que se proyectaba.
Debieron ponerse de acuerdo y adquirieron en la Calle Cervantes
dos casas, cuyas traseras o corrales coincidían con los
de la calle Huertas, uniéndose y quedando así constituido
un bloque con fachadas a las dos calles: Huertas (hoy calle sor
María Briz) y Cervantes; que posteriormente irían
ampliándose con la adquisición de casas colindantes
hasta constituir el edificio actual de 2000 m2, resultado de la
agrupación de 16 casas.
Por Real Orden
de 6 de mayo de 1911 se declara Fundación de Beneficencia
particular la de Dª Consuelo Torres; por otra de 5 de julio
de 1929 la de Dª Eladia Ruiz y una de 14 de diciembre de
1929 refunde ambas y determina la agregación del Patronato
del Hospital de Dña. Consuelo Torres al del Hospital de
Dña. Eladia Ruiz una vez constituido, lo que ha de hacerse
en la forma que establece la cláusula 9ª de su testamento:
“Nombro
Patronos con carácter permanente de la Fundación
Benéfica que dispongo... a los tres señores Curas
Párrocos o encargados de las Parroquias de esta ciudad
al mayor contribuyente
por territorial de esta ciudad que tenga domicilio y residencia
en la misma y al mayor contribuyente por industrial de la misma
ciudad que igualmente esté domiciliado y resida en ella”.
Así
funcionó el presidido por D. Donato Martín Sánchez,
siendo Patronos D. Pedro Gonzáles Chorro, D. Agustín
Rufo Mandado, D.Tomás Gómez Cidoncha y D. Jose Mª
Estrada Ruiz, hasta el fallecimiento de todos.
Funcionó
así hasta la Guerra Civil, gratuitamente para enfermos
pobres. Más adelante el ayuntamiento abonaba tres reales
diarios por los de Beneficencia porque los fondos de los valores
del Estado de Dña. Eladia Ruiz no producían lo suficiente
para cubrir todas las necesidades. Como Médicos actuaban
los titulares y las Azules como Administradoras y cuidadoras,
bajo la dirección del Patronato que dejó dispuesto
Dña. Eladia Ruiz en su testamento. |